La más extensa, sin duda, basada en cultivo del olivo, vid, cereales, y con una cultura milenaria. Productos sobre todo de secano, debido a las escasas lluvias y largos veranos de intenso calor.

Recientes estudios han demostrado que la dieta mediterranea es una de las más sanas y equilibradas, estando basada en los cereales, frutas y verduras frescas, con un consumo ocasional de carne y productos lácteos, frente a una mayor ingesta de pescados y el uso de grasas vegetales cardiosaludables, como el aceite de oliva, en detrimento de grasas de origen animal.

Cataluña cuenta con una cocina tradicional rica en guisos de pescado, o con platos de interior como la escudella o los asados. Cabe destacar una gran tradición en repostería y chocolates. Hoy día, con un gran auge de la restauración, tiene algunos de los más reconocidos gastrónomos de la nueva cocina española.

La Comunidad Valenciana es rica en arroces y paellas, con productos de huerta, carnes y pescados. Cocina de origen rural, es rica en potajes y guisos a base de carne de caza. Dulces, turrones y helados mantienen una clara influencia árabe.

Murcia, fusión de culturas y de productos de mar y montaña, tiene una rica huerta y también arroces tan afamados como el de Calasparra.

La cocina balear tiene su base en verduras y pescados, sin olvidar sus embutidos de cerdo (sobrasada) y repostería (ensaimadas).

En esta zona podríamos incluir también las áreas costeras del mediterráneo andaluz.

 

Fonte: José Maldonado

 

 

 

 

 

Mediterranean diet